miércoles, 16 de octubre de 2013

Para paperos

Si hay un elemento que no puede faltar en la comida peruana, definitivamente es la papa, tubérculo oriundo de los andes que hoy se come a diario en todo el mundo y que colma los paladares de millones de personas. Es por eso que hablaré de la "entrada" (dícese del plato de comida pequeño que se como antes del plato principal) favorita de los peruanos; la papa a la huancaína.
El nombre tal como se indica viene de huancayo, la capital del departamento de Junín, ubicado en la sierra central del país. La verdad es que existen muchas dudas sobre el origen; por ejemplo dicen que se sirvió en la última cena de Miguel Grau, que se encuentra en varios recetarios del siglo XIX, que se come desde la era del imperio inca, etc. pero nosotros nos centraremos en la más conocida.

La historia surge durante la construcción del Ferrocarril Central del Perú que requería gran cantidad de obreros. El alimentos de los trabajadores era preparado por mujeres huancas que sancochaban las papas y las servían bañadas en una salsa de queso mezclado con rocoto y leche, adornado con huevo duro. Y fue por eso que se les llamó papa a la huancaína, para que la receta posteriormente migre a Lima.

Originalmente la receta estaba hecha con rocoto, pero posteriormente se le reemplazó por el ají amarillo. De la misma manera la forma de cocinarlo dejó de ser el batán (técnica de preparación de alimentos usada desde el imperio inca) y se empezó a usar la licuadora.



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